lunes, 9 de mayo de 2011

UNA PRINCESA EN BERLÍN


Acabo de concluir la lectura de “UNA PRINCESA EN BERLÍN”, de Arthur R. G. Solmssen (Maxi Tusquets, 497 páginas).

Berlín, 1922. Reina la confusión en la capital alemana tras la victoria aliada. Recorren las calles, con banderas rojas, las víctimas de la más impresionante inflación de todos los tiempos. Y, tras ellos, las bandas incontroladas de ex-combatientes nacionalistas, que siguen las consignas de un oscuro militar austríaco, Adolf Hitler. Indiferentes al barullo callejero, conservan aún sus privilegios unas pocas familias aristocráticas, en su mayoría judíos, de gran tradición en el mundo de las finanzas.

En este escenario irrumpen el americano Peter Ellis y el alemán Christoph. Peter vive una doble vida : frecuenta, por un lado, los elegantes salones de nobles y banqueros y, por otro, los tugurios bohemios de los artistas. Para su desgracia, se enamora de la hija de la familia Waldstein, a la vez que se ve involucrado sin querer en un asesinato político, que presagia ya los horrores del Tercer Reich. Poco a poco, todos se ven arrastrados en el torbellino de desatinos que sacude a Alemania y que la prepara para la dictadura nacionalsocialista.

Una princesa en Berlín nos muestra una sociedad alemana en la que hay dos grupos bien diferenciados, por un lado los poderosos banqueros, nobles, empresarios, políticos... y por otro lado los pobres obreros, parados o excombatientes que ahora son mendigos debido a la reducción del ejército alemán. Los primeros forman parte del reducido grupo de la alta burguesía, que a pesar de la inflación puede seguir permitiéndose sus lujos, y el del segundo grupo forman parte los que día a día les cuesta encontrar algo que comer y que puedan pagarse. De este segundo grupo forman parte , por ejemplo, la familia de Falke, ya que éste obliga a Bärbel a acostarse con Ellis, con el objetivo de asegurarse que siga acudiendo a sus clases, que paga en dólares.

El protagonista, Peter Ellis vive en una de esas casas de gente importante, acogido por su amigo Cristoph Keith, pero además frecuenta la casa de Fritz Falke en el barrio obrero de Neukölln, para mejorar su estilo de pintura. Peter y Christoph eran muy buenos amigos. Se conocieron en Verdún en 1916. Christoph era piloto y derribaron su avión durante la I Guerra Mundial. Peter lo salvó. Peter era americano, estudiante de medicina y se fue a Neully durante la I Guerra Mundial para ayudar a los heridos; era conductor de ambulancias.

En Alemania, Peter se instaló en casa de Christoph y su familia: los padres de éste, y su hermano Kaspar. Christoph trabajaba en la banca, en el banco Waldstein & Co Christoph tenía muy buenos amigos, entre ellos los Waldstein a quienes Peter no tardó en conocer: Boby Waldstein, dueño del banco, su hermano, el Barón von Waldstein, padre de Lilí y Alfred. Lilí era una chica encantadora de cual Peter pronto quedó prendado. Alfred estaba casado con Sigrid, que era una antigua amiga de Kaspar. También era como de la familia la Princesa Helena, viuda de un príncipe, la cual quería mucho a Christoph. A pesar de su origen judío los Waldstein tenía muchos amigos, entre ellos el ministro de Asuntos Exteriores, Walther Rathenau, también judío, y el profesor Lieberman, un excelente pintor, el cual le consiguió a Peter un profesor de pintura llamado Falke.

El Freikorps estaba decidido a matar a Rathenau y Peter y Christoph lo sabían. Por esta causa trataron de evitar que Kaspar se viera involucrado en el asesinato y lo consiguieron reteniéndole en casa permanentemente sedado, pero no pudieron evitar el asesinato de Rathenau.

Llega la Navidad de 1922 y todos se reúnen con los Waldstein. Hay regalos para todos y Christoph se decide, por fin, casarse con Helena, pero la boda tiene que ser aplazada por la muerte del general Keith.Peter, unos meses más tarde, también pide la mano de Lilí al Barón von Waldstein, el cual, en principio, sólo pone una condición: esperar hasta que Lilí termine sus estudios. Christoph le comenta a Peter que le consideran un espía americano, pues Kaspar y sus amigos del Freikorps lo quieren matar. Al salir de un baile de disfraces Peter decide pasar la noche en casa de Christoph con su esposa Helena, al llegar a su casa, notan que hay alguien en la misma. Se oyen disparos, Helena cae al suelo cubierta de sangre y Christoph se abalanza sobre ella sin que Peter pueda sujetarle. Peter, herido, sacó su arma y disparó al asesino: Kaspar, Recuperado y fuera del hospital.

Peter fue a visitar al Barón von Waldstein. Éste le explicó que ahora no podía casarse con su hija por todo lo que había sucedido y que era una persona “non grata” en este país, porque era considerado un espía norteamericano. A Peter no le quedó otra alternativa, se marchó de Alemania para reunirse con su familia de nuevo, en Estados Unidos.



Arthur R.G. Solmssen (Nueva York, 1928)

Nace en Nueva York, pero pasó su primera infancia en Berlín y su adolescencia en los suburbios de Filadelfia, dónde vive aún con su familia. Se graduó en Harvard College y estudió derecho en la Universidad de Pennsylvania y desde 1953 ejerció la abogacía. Es autor de seis novelas, dos de las cuales, Rittenhouse Square y Alexander´s Feast fueron, en su momento muy celebradas por la crítica norteamericana

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