
Ya se está acabando el domingo y por el momento, toco madera, sin novedad. Sol, temperatura agradable, y mucha vagancia. A estas horas de la noche me encuentro bastante cansado y espeso de ideas. Será porque no he dormido la siesta, ni tampoco he dado el paseo de los cuatro kilómetros. Carlos salió para Madrid a las 16 horas y llegó a las 19,45, sin ningún problema. Tranquilidad pues.
Me estoy convirtiendo en un robot. Parezco programado, idénticas actividades, los mismos trayectos, horarios y periodicidad. A veces pienso que si me pudiera dar cuerda funcionaría como un autómata. Puede ser cosa de la edad y que cada vez valoro más el tiempo. Necesitaría que el día tuviera como mínimo 48 horas para poder realizar todas las cosas que tengo en mente.
Sin ir más lejos, hoy tuve que mover el coche, y los 25 kilómetros los hice como siempre y a la misma hora, casi sin darme cuenta. Subí hasta el Aeropuerto y bajé desviándome por la ronda sur hasta salir a la carretera de Valladolid. Y después de dejar el coche en el garaje, tomé los vinos en los dos sitios más cercanos que abren los domingos, La Carbonera y La Rebotica. Cada 15 días suelo mover el coche, si no sucede algo imprevisto, y siempre lo hago por la mañana de un domingo y a la misma hora. Está visto que somos animales de costumbres.
Trato de que el contenido de mi blog sea lo más variado y ameno posible. De fácil lectura y sin complicaciones dialécticas. Espero que mi vena poética y literaria no me abandone pronto y pueda llegar a finales de año con un número suficiente de poemas y relatos que merezca la pena corregirlos y agruparlos en un pequeño libro digital. Hay quien me anima a ello y mi vanidad no puede resistirlo.
He leído la prensa con cierto detenimiento, y la verdad no he encontrado nada que mereciera la pena resaltar ni comentar. Me llamó la atención el reportaje del suplemento de El País sobre el “Orgasmo” estudiado desde un punto de vista científico. Pero acerca de este tema creo estar lo suficiente informado como para ponerme a mis años a realizar experimentos y menos a polemizar con los visitantes de mi blog.
Me aburren las noticias y sorprendentemente llevo más de dos meses sin ver la televisión. Mañana espero terminar el libro de García Márquez “Memoria de mis putas tristes” y tal vez os comente algo de él. Tengo que comprar algún libro más y reanudar el hábito de lectura, aunque no creo que llegue, ni de lejos, a los más de 70 títulos del pasado año. Y es que a mí siempre me sucede lo mismo: o me quedo corto o me paso cien pueblos.
Y ya que he mencionado lo del “Orgasmo”, os pregunto a vosotras mujeres, a modo de reflexión: ¿Será cierto que los hombres siempre estamos pensando en lo mismo? ¿Y vosotras criaturas angelicales, en qué pensáis? Siento una enorme curiosidad por conocer vuestras “sinceras” respuestas.
Buenas noches, y felices sueños.





































